COMENTARIO EVANGELIO
Aquí encontrarás ideas de cada norma y costumbre que suelen darse en los círculos.
La intención es iluminarte la cabeza. No es un guión preparado ni exhaustivo. Coge uno o dos puntos y prepara tú lo que vas a decir.
Las 3 Avemarías de la Pureza (con los brazos en cruz)
La pureza y la limpieza de corazón son rasgos esenciales de la vida interior, que nos permiten ver y tratar a Dios con libertad y amor profundo. La costumbre secular de rezar tres Avemarías por la noche, antes de descansar, es un acto filial de abandono y vigilancia. Hecho con el gesto clásico de los brazos en cruz, este momento se convierte en una oración encarnada, donde se unen el cuerpo y el alma para ofrecer el descanso, pedir protección y renovar el deseo de santidad para la jornada del día siguiente.
- Una costumbre que cierra el día con broche de oro: La noche es el momento de la vulnerabilidad, el cansancio y el balance del día. Rezar las tres Avemarías antes de acostarse asegura que el último pensamiento esté unido a la Virgen, bajo su protección maternal en el momento del descanso.
- Pureza con raíces de sacrificio y libertad: La pureza cristiana no es una mera negación o prohibición, sino la afirmación de un Amor grande. Acudimos a la Virgen María, la Toda Pura, para que guarde nuestros sentidos, nuestra mente y nuestro cuerpo de las tentaciones y del egoísmo.
- Los brazos en cruz como oración del cuerpo: San Josemaría nos enseñaba a rezar con todo nuestro ser. El gesto de hacer la cruz con los brazos manifiesta un acto de rendición generosa, de penitencia y de configuración con Jesucristo en su Pasión, venciendo la pereza del último momento del día. Al terminar ponemos unas gotas de agua Bendita en la cama. Esta agua es lo que más asusta al demonio.
- La complicidad del Ángel de la Guarda por la noche: Nuestro Ángel no duerme y es un aliado real durante el descanso. Este momento de la noche es idóneo para pedirle explícitamente que nos custodie la imaginación, la memoria y los sueños, actuando como nuestro defensor en la quietud de la noche.
- Un hábito eficaz para comenzar el día siguiente: Convertir esta práctica en una norma diaria inviolable es el mejor seguro para el nuevo día. Quien cierra la jornada de rodillas y en cruz ante su Madre, se prepara para recibir la mañana con un corazón limpio y dispuesto para el primer ofrecimiento de obras.
Más documentación: "Pureza" en Camino en los escritos de San Josemaría.
Más documentación: "Pureza" en Forja en los escritos de San Josemaría.